21.2.12

Mis antiguas tarjetas de visita

Corría el año 2008 cuando decidí que era hora de convertirme en un autentico freelance, ya sabéis, uno de esos legendarios guerreros que luchan, lapiz en mano y borrador en el bolsillo, contra monstruosos clientes. Lo primero que hice fue inventarme un nombre que tuviese algo especial, algo de fuerza y algo de misterio (no lo puedo evitar, soy uno de los hijos desheredados de Agatha Christie). Se me ocurrió StrangeThinkin, un tonto juego de palabras en la que por un lado era Strange Thinking (extraña manera de pensar) y por el otro Strange Think In (la estraña idea de dentro, una especie de caja de pandora o caja de explosivos marca Acme) y de ese juego de palabra salio después todo este raro diseño de las tarjetas. Lógicamente y como no podía ser de otra manera al cabo de unos 3 meses y un pico me canse de ellas y las aparte de mi vida de un porrazo. Hoy vuelvo a pensar en hacerme otras tarjetas pero esta vez seguro que simplemente utilizo mi nombre, gracias.